Preguntar: “¿Qué?” – El arte de escuchar en el mundo tecnológico

“Ser escuchado está tan cerca de ser amado que para la persona corriente son casi indistinguibles”. – David Augsburger, teólogo.

¿Alguna vez te has dado cuenta de que no escuchas de verdad cuando estás conversando con otras personas? Es un problema común que muchos de nosotros tenemos y no es fácil de superar. Escuchar es una de las habilidades más importantes que podemos tener, sobre todo cuando se trata de comunicarnos en lenguas y culturas diferentes. Pero esta tarea puede resultar difícil incluso cuando el idioma no es una barrera. Estudios recientes sugieren que los seres humanos tienen ahora períodos de atención más cortos que los peces de colores, lo que hace aún más difícil mantener la concentración y la atención. 

En nuestra Master Class de marzo, la ponente invitada y experta en la materia Kat Koppett compartió algunas claves y consejos esenciales para fortalecer nuestros músculos de la escucha. En primer lugar, aunque la tecnología ha facilitado sin duda muchas áreas de nuestra vida y nuestro trabajo, crea cada vez más interferencias en nuestra capacidad de conectar con las personas a las que escuchamos. Apagar o silenciar el zumbido constante de notificaciones que recibimos en el teléfono móvil, el correo electrónico y las redes sociales es la primera acción consciente para mejorar nuestra capacidad de concentración.  

Escuchar no es sólo una acción: es una decisión de prestar atención a las personas con las que interactuamos a diario. Es una forma de mostrar respeto, aprecio, amabilidad y empatía. Pero aprender a escuchar en un entorno profesional también puede tener ventajas: puede ayudarnos a ser más eficaces en nuestro trabajo, a entender mejor a nuestros jefes o compañeros y, en definitiva, a obtener mejores resultados. Así que vamos a analizar más detenidamente la importancia de ser un oyente activo en el lugar de trabajo aplicando el método DIVE con las acciones que lo acompañan:

  • ¿Qué estoy escuchando? 

-Datos: hechos como el presupuesto, el calendario, las fechas, etc. Pregúntate: ¿Cuáles son los hechos?

-Intenciones 

Pregúntate: ¿Por qué me dicen esto?

-Valores: personales, empresariales y relacionales

Pregúntate ¿Qué es importante para ellos? 

-Emociones: ira, ansiedad, resistencia, excitación, etc. 

Pregúntate: ¿Qué sentimientos están expresando? ¿Qué emociones podría estar experimentando que pudieran interferir en la comprensión o en ser objetivo? 

¿A quién estoy escuchando?

La escucha activa no es única; requiere adaptarse al tipo de interlocutor con el que se habla. Puedes estar más relajado e informal cuando conversas con un amigo, mientras que discutir con un compañero de trabajo o un médico requiere un enfoque más profesional y atento. Si eres consciente de la situación y de la persona con la que hablas, puedes asegurarte de que tu escucha activa se adapta a sus necesidades y expectativas.

¿Cómo estoy escuchando?

Entramos en las interacciones con nuestras necesidades, deseos y presencia. Un gran oyente escucha como un amigo, estando abierto a la comprensión y reservándose el juicio. Al comprender nuestra actitud hacia lo que escuchamos, podemos gestionar mejor las emociones que experimentamos al recibir cierta información. Esto ayuda a fomentar mejores conexiones en nuestras conversaciones e interacciones.

Una vez definido lo anterior, debemos mostrar a nuestro interlocutor que nos interesa lo que nos cuenta con nuestros gestos y lenguaje corporal y crear así un clima de confianza en el que nuestro interlocutor se sienta libre para expresarse y motivado para hablar y argumentar, ofrecer detalles o dar información. Estos son algunos de los consejos que exploramos en esta nuestra Master Class:

Poner atención Acompaña a tu interlocutor con la mirada
MotivaHaz movimientos de cabeza y sonidos afirmativos o empáticos qué motiven a tu interlocutor a seguir hablando 
Detente Sé paciente, guarda silencio, muestra interés y piensa en algunas preguntas que podrías plantear más adelante 

A lo largo de la conversación, también es buena idea hacer pequeñas pausas para resumir o repetir con tus propias palabras lo que te ha dicho tu interlocutor. De este modo, demostrarás a la otra persona que le estás prestando atención y le permitirás aclarar algún punto que hayas entendido mal.

Por último, hacer preguntas abiertas es el método preferido para obtener detalles más concretos. Una “pregunta abierta” suele empezar con qué, dónde, por qué o cómo, y no se limita a un “sí” o un “no”. 

Desarrollar la capacidad de escucha en cualquier idioma es como tener un superpoder.  En Start Speaking Today, nos centramos en ayudar a nuestros estudiantes de idiomas a alcanzar su máximo potencial. Te invitamos a unirte a nuestra comunidad y contactar con nosotros a través de nuestras redes sociales o WhatsApp.

WhatsApp +52 1 56 2821 6106 contacto@www.startspeakingtoday.com

Encuentra este blog en inglés en la página 2

Abrir chat
¿Necesitas ayuda?
Hola,
¿En qué podemos ayudarte?
Share via
Copy link
Powered by Social Snap